El martes, el Kospi de Corea del Sur se disparó a un máximo histórico de 8,094.90 al reanudarse el comercio tras un día festivo, impulsado por las esperanzas de progreso en las negociaciones entre EE. UU. e Irán. El presidente Donald Trump indicó que las conversaciones 'avanzaban bien', aunque advirtió que la acción militar podría reanudarse si las discusiones fracasan.
Este sentimiento mixto se reflejó en los precios del petróleo, con los futuros del West Texas Intermediate cayendo un 5.37% a $91.41 por barril, mientras que los futuros del Brent subieron un 1.75% a $97.82 por barril. Los recientes ataques del Comando Central de EE. UU. a sitios de misiles iraníes subrayaron la naturaleza precaria de las negociaciones.
En contraste, el índice Nikkei 225 de Japón experimentó una ligera caída del 0.18%, mientras que el S&P/ASX 200 de Australia cayó un 0.17%. Los futuros de acciones de EE. UU. mostraron un movimiento positivo, con los futuros del Dow Jones Industrial Average subiendo 371 puntos, o un 0.73%, lo que indica un posible repunte cuando los mercados reabran tras el feriado del Día de los Caídos.