Este año ha visto fluctuaciones significativas en los mercados globales, lo que llevó a CNBC a consultar a seis inversores sobre sus perspectivas sobre los mayores riesgos y estrategias de cartera. Un tema común emergió: la necesidad de diversificar las inversiones más allá de los mejores desempeños del año anterior.
Chris Rush de IBOSS destacó el peligro de estar demasiado concentrado en acciones estadounidenses, que se han convertido en una gran parte de las carteras globales, y sugirió mirar activos subvaluados como los fideicomisos de inversión en bienes raíces y acciones en mercados emergentes.
Ben Kumar de 7IM enfatizó el desafío de gestionar la volatilidad específica, señalando que mientras algunos sectores han tenido un buen desempeño, otros no, lo que hace que la diversificación sea crucial. Ben Seager-Scott de Forvis Mazars advirtió sobre la complacencia respecto a las tensiones geopolíticas y la inflación, abogando por un enfoque equilibrado en la exposición a acciones.
Charlie Ambler de Saltus señaló los riesgos asociados con las políticas de tasas de interés y sugirió ampliar las exposiciones de cartera. Steve Brice de Standard Chartered advirtió contra un 'enfoque de barra' para invertir, recomendando una cartera diversificada que incluya financieros de mercados desarrollados y activos alternativos.
Por último, Billy Leung de Global X ETFs discutió los riesgos duales de las tensiones geopolíticas y el impacto de los gastos de capital en IA en la dinámica del mercado, sugiriendo que las inversiones significativas en IA podrían desviar los flujos de capital de sectores tradicionales.
En general, el consenso entre estos inversores es que la diversificación es esencial para navegar en el actual panorama del mercado.