En un esfuerzo por combatir una crisis demográfica, Singapur ha introducido un paquete integral de medidas destinadas a alentar a los ciudadanos a tener más hijos. Esta iniciativa incluye más de S$60,000 ($47,100) en apoyo por cada hijo desde el nacimiento hasta los 17 años, junto con tarifas de cuidado infantil reducidas, licencia parental extendida y un mejor acceso a vivienda pública.
El Primer Ministro Lawrence Wong enfatizó que este enfoque representa un cambio fundamental en el apoyo a las familias, y va más allá de los cambios incrementales previos.
Sin embargo, expertos como Kalapana Vignehsa del Instituto de Estudios de Políticas advierten que el impacto de estas medidas no será inmediato, sugiriendo que puede tardar décadas en observar cambios significativos en la tasa de fertilidad, que cayó a 0.87 en 2025.
Las comparaciones con otros países asiáticos, como Corea del Sur y Japón, destacan los desafíos de revertir la disminución de las tasas de natalidad a pesar de esfuerzos similares.
Economistas como Chua Yeow Hwee de la Universidad Tecnológica de Nanyang señalan que, si bien el nuevo plan ofrece un apoyo más consistente para las familias, también presenta desafíos operativos para las empresas, particularmente en lo que respecta a los costos asociados con la licencia parental.
En general, aunque las medidas proactivas de Singapur señalan un compromiso para abordar sus problemas demográficos, el camino hacia el éxito está lleno de complejidades e incertidumbres.