Meta ha llegado a un acuerdo en un juicio iniciado por una coalición de estados de EE. UU., acordando pagar hasta $18 mil millones, con $12.7 mil millones pagaderos en un plazo de diez años y los restantes $5.3 mil millones condicionados a compromisos similares de competidores como TikTok y YouTube.
El acuerdo exige cambios significativos en las plataformas de Meta para usuarios menores de 18 años, incluyendo un límite de uso diario de dos horas que solo puede ser levantado por los padres, desactivación de ciertos filtros e implementación de una verificación de edad más estricta.
El Fiscal General de California, Rob Bonta, enfatizó que este acuerdo sirve como una advertencia para otras empresas de redes sociales, indicando que deben esperar resultados legales similares. La litigación en curso contra TikTok y Snap sugiere que la industria podría enfrentar una ola de cambios regulatorios destinados a proteger a los usuarios más jóvenes.
Los analistas creen que los riesgos reputacionales destacados por el caso de Meta obligarán a otras plataformas a ajustar proactivamente sus políticas para evitar desafíos legales similares.
Esta situación refleja una creciente tendencia de escrutinio legal y posible acción regulatoria contra las empresas de redes sociales en relación con su impacto en la salud mental y la seguridad de los jóvenes.