El ataque de dron ocurrió tarde el viernes en el distrito de Bucha, provocando una detonación que hirió a 42 personas y requirió la evacuación de más de 380 individuos.
El presidente Volodymyr Zelenskyy enfatizó la necesidad de responsabilidad, afirmando que quienes son responsables del ataque deben enfrentar consecuencias, especialmente porque violó las regulaciones sobre el almacenamiento de municiones cerca de áreas residenciales.
El ataque sigue a una serie de asaltos con drones en Kyiv, que han interrumpido la vida diaria y causado daños tanto a propiedades comerciales como residenciales. El gobernador Tymur Tkachenko indicó que el número de muertos podría aumentar a medida que continúan las investigaciones, destacando los riesgos continuos que representan las acciones militares en áreas pobladas.