A medida que la demanda de inteligencia artificial se acelera, los precios de los chips de memoria están aumentando, afectando los costos de la electrónica de consumo como laptops y smartphones. Empresas como Nvidia, Advanced Micro Devices y Google están compitiendo por suministros limitados de RAM, lo que ha llevado a Apple a anunciar aumentos de precios para sus MacBooks y iPads.
El nuevo CEO de Best Buy, Jason Bonfig, indicó que la división de computación se verá particularmente afectada por estos aumentos de precios, con expectativas de un aumento en los precios de venta promedio y una reducción en las ventas unitarias.
Ranjit Atwal de Gartner pronostica una caída del 10.4% en los envíos globales de PC y un descenso del 8.4% en los envíos de smartphones para 2026, junto con aumentos de precios proyectados del 17% para PCs y del 13% para smartphones en comparación con 2025.
La escasez de memoria se describe como un desafío sin precedentes, con analistas señalando que la situación actual difiere de los aumentos de precios de memoria del pasado debido tanto a la magnitud como a la duración esperada de los altos precios.
Si bien los consumidores pueden no notar de inmediato estos aumentos de precios, los efectos a largo plazo podrían llevar a ciclos de actualización más largos y cambios en el comportamiento del consumidor.
A pesar de estos desafíos, Best Buy ha reportado un gasto continuo de los consumidores, con analistas sugiriendo que los minoristas más grandes pueden tener más margen para gestionar el aumento de costos.
Sin embargo, la escasez general de chips de memoria plantea riesgos para el mercado de electrónica de consumo, lo que podría llevar a escasez de productos y complicar aún más la planificación a largo plazo para minoristas y fabricantes.