Tras la reciente OPI de SpaceX, la mayoría de los analistas han expresado optimismo sobre el futuro de la compañía, pero MoffettNathanson ha adoptado una postura más cautelosa. Establecieron un precio objetivo de $131, lo que indica un posible descenso desde el precio de cierre de la acción de $160.42.
La firma argumenta que los métodos de valoración tradicionales no respaldan la actual valoración de $2 billones de SpaceX y describe las proyecciones de la compañía, incluyendo un mercado total direccionable de $30 billones, como poco realistas.
También expresan escepticismo sobre los ambiciosos objetivos establecidos por el CEO Elon Musk, como desplegar 100 gigavatios de capacidad de computación en órbita para 2029. A pesar de estas preocupaciones, MoffettNathanson se abstiene de emitir una calificación de venta, reconociendo que los inversores pueden estar valorando a SpaceX en función de su potencial para futuras innovaciones.
Destacan los riesgos regulatorios como una preocupación a largo plazo, pero señalan que estos desafíos probablemente están a años de distancia. En general, aunque los analistas son escépticos sobre las proyecciones actuales, reconocen las significativas ventajas competitivas que SpaceX tiene en el mercado.