El lunes, los precios del petróleo subieron significativamente, con los futuros del crudo Brent para entrega en noviembre aumentando un 1.54% a $89.46 por barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate de EE. UU. para octubre incrementaron un 1.44% a $84.60 por barril.
Este aumento se atribuye a los temores crecientes de interrupciones en el suministro después de que las fuerzas de EE. UU. atacaran dos lanzadores de cohetes iraníes en la isla Larak, según confirmó el capitán de la Marina Tim Hawkins del Comando Central de EE. UU. El ataque, que resultó en bajas entre los soldados iraníes, marca el primer ataque de EE.
UU. públicamente reconocido a posiciones iraníes desde finales de julio. En represalia, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán informó sobre ataques a bases militares estadounidenses en Jordania. El estrecho de Ormuz, un pasaje crucial para los envíos de energía global, ha enfrentado interrupciones significativas debido a los conflictos en curso en la región.
El analista Tamas Varga de PVM Oil Associates señaló que los riesgos de suministro probablemente persistirán, lo que llevará a un mayor agotamiento de las reservas de petróleo. Además, Goldman Sachs destacó que el aumento de ataques a refinerías en el Medio Oriente y Rusia está presionando la capacidad de refinación global, empujando los márgenes de productos refinados a niveles récord.
Esta situación subraya el potencial de una volatilidad continua en los mercados del petróleo a medida que las tensiones geopolíticas se intensifican.