El viernes, los precios del petróleo experimentaron un notable aumento, con los futuros del West Texas Intermediate de EE. UU. para entrega en agosto subiendo un 1.32% a $80.09 por barril, y los futuros de septiembre para Brent aumentando un 1.33% a $85.35 por barril. Este incremento se atribuye en gran medida a las tensiones crecientes entre Estados Unidos e Irán.
El presidente Donald Trump indicó que las fuerzas estadounidenses podrían apuntar a la infraestructura de Irán a menos que se alcance una resolución diplomática. En respuesta, un portavoz militar iraní advirtió que cualquier acción de este tipo llevaría a daños significativos en la infraestructura regional.
Jorge León, vicepresidente senior de Rystad Energy, señaló que, si bien un acuerdo limitado entre las dos naciones sigue siendo el escenario base de la firma, la confianza en este resultado ha disminuido. Enfatizó que ambos países tienen fuertes motivaciones económicas para mantener el diálogo, con EE.
UU. buscando precios más bajos del petróleo antes de las elecciones de medio término de noviembre e Irán sin querer perder el acceso a incentivos económicos, incluidos activos congelados y exenciones de exportación.
Esta tensión geopolítica es crucial para que los inversores la monitoreen, ya que podría llevar a la volatilidad en los precios del petróleo y afectar las condiciones del mercado en general.