El ministro de defensa de Rumanía, Radu-Dinel Miruță, informó que los cazas F-16 destruyeron con éxito un drone marino detectado cerca del proyecto de gas Neptun Deep en el Mar Negro, que se espera convierta a Rumanía en el mayor productor de gas natural de la UE al iniciar su producción en 2027.
Este incidente subraya los riesgos continuos asociados con las acciones militares de Rusia en Ucrania, ya que se confirmó que el drone no era de origen ucraniano. El presidente rumano Nicușor Dan condenó la presencia del drone, atribuyéndola a Rusia y enfatizando la necesidad de vigilancia junto a los aliados de la OTAN.
La detección del drone por parte de la Guardia Costera rumana provocó una rápida respuesta militar, mostrando el compromiso de Rumanía de salvaguardar su infraestructura crítica y su personal.
Este evento sigue a una serie de incidentes similares, incluyendo violaciones del espacio aéreo por parte de aeronaves rusas, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad regional y la estabilidad energética en Europa, especialmente a la luz del aumento de los precios de la energía desde el inicio del conflicto en Ucrania.