Según Morgan Stanley, el aumento en el crecimiento del crédito bancario en Asia excluyendo a China se atribuye a varios factores clave. Un aumento significativo en el gasto de capital, particularmente en sectores como la inteligencia artificial, la energía, la defensa y las cadenas de suministro industriales, está impulsando este crecimiento.
El informe destaca que la inflación del índice de precios al productor (IPP) ha alcanzado un máximo de 3.5 años del 4.3%, lo que está aumentando la demanda de capital de trabajo en diversas industrias.
A medida que la actividad económica real se acelera, las presiones inflacionarias están impulsando aún más la necesidad de préstamos, particularmente para el capital de trabajo entre las empresas y los usuarios finales. Además, hay un aumento notable en la demanda de crédito al consumo, respaldado por una mejora en la creación de empleo y el crecimiento de las ventas minoristas en la región.
A pesar de que el crecimiento de los préstamos a los hogares se mantiene dentro de las normas históricas, está en tendencia ascendente, reflejando un cambio positivo en el gasto del consumidor.
Morgan Stanley enfatiza que el crédito bancario sigue siendo la principal fuente de financiamiento macroeconómico en Asia, ya que los mercados de bonos corporativos y de crédito privado aún están en desarrollo.