Meta Platforms ha iniciado el desmantelamiento de su adquisición de Manus, una startup de IA con sede en Singapur, tras una orden sin precedentes de Pekín. Esta separación operativa incluye instruir a los empleados a dejar de usar las herramientas de Manus y restringir al personal de Manus el acceso a los sistemas internos de Meta.
La demanda del gobierno chino de revertir el acuerdo, que se completó en diciembre, subraya su estricto proceso de revisión de seguridad de inversiones extranjeras.
Los analistas sugieren que esta situación refleja una tendencia más amplia donde las empresas tecnológicas estadounidenses deben ahora lidiar con riesgos significativos al involucrarse con activos chinos, particularmente en el sector de IA.
El nuevo marco regulatorio de Pekín, que entró en vigor el 1 de julio, formaliza su autoridad para controlar las inversiones salientes y restringe las transferencias de talento transfronterizo en sectores sensibles.
Este desarrollo sirve como una advertencia para otras empresas que consideran reubicaciones similares para evitar el escrutinio chino, ya que señala que tales estrategias pueden tener limitaciones. Las implicaciones de estos cambios regulatorios podrían disuadir las inversiones estadounidenses en tecnología china y aumentar aún más las tensiones en la rivalidad tecnológica en curso entre EE.
UU. y China.