En las recientes elecciones estatales, la CDU obtuvo solo el 4.9% de los votos en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, marcando un mínimo histórico para el partido. El partido Alternativa para Alemania (AfD) logró ganancias sustanciales, recibiendo el 37.9% en ese estado y el 16.2% en Berlín.
Merz describió el desempeño de la CDU como un 'desastre', pero enfatizó la necesidad de continuar con reformas destinadas a abordar los desafíos económicos de Alemania. Estas reformas incluyen recortes de impuestos para familias de bajos y medianos ingresos, reformas al sistema de pensiones y reducción de obstáculos burocráticos.
El liderazgo de Merz ha estado bajo escrutinio, especialmente tras la derrota anterior de la CDU ante la AfD, lo que ha generado preocupaciones sobre el aumento del nacionalismo en Alemania.
A pesar de los llamados internos a posibles cambios de liderazgo, Merz ha prometido mantener su rumbo, afirmando que las reformas del gobierno son esenciales para contrarrestar el creciente atractivo del autoritarismo en la sociedad.