El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Antonio Tajani, canceló un viaje planeado a EE. UU. después de que Trump afirmara que Meloni había 'suplicado' por una foto durante la cumbre del G7, lo cual ella negó enérgicamente como 'completamente fabricado'. Este incidente destaca la creciente brecha entre Trump y Meloni, quienes anteriormente habían sido vistos como aliados.
La fuerte respuesta de Meloni, respaldada por varios funcionarios italianos, sugiere que se está distanciando de las posiciones controvertidas de Trump, particularmente en relación con la guerra de EE. UU. en Irán y los aranceles contra Europa.
La reacción de los líderes italianos, incluido el presidente Sergio Mattarella, subraya una defensa colectiva de Meloni y un rechazo a los comentarios de Trump, lo que podría influir en la opinión pública en Italia y afectar las futuras relaciones entre EE. UU. e Italia. El deterioro de esta relación puede tener implicaciones más amplias para las alianzas europeas y la política exterior de EE.
UU. en la región.