Las marcas de lujo como LVMH, Kering y Hermes vieron aumentar sus acciones en aproximadamente un 5% después de que surgieron informes sobre un posible acuerdo entre EE.UU. e Irán.
Este acuerdo, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, es vital ya que esta vía marítima es un conducto importante para el suministro de petróleo global, y su cierre ha llevado anteriormente a un aumento de los precios de la energía y la inflación.
El sector de lujo se ha visto afectado negativamente por la guerra en Irán, que comenzó a finales de febrero, coincidiendo con un período de recuperación para la industria tras una prolongada caída debido a la débil demanda de los consumidores chinos.
Los analistas han señalado que el conflicto no solo afecta las ventas en la región, sino que también impacta en el flujo de turistas y el sentimiento del consumidor, lo que lleva a una reducción del gasto discrecional. En abril, LVMH informó un impacto negativo del 1% en su crecimiento trimestral debido a la guerra, destacando el efecto opresor del conflicto en la recuperación del sector.
El acuerdo de paz propuesto, aunque aún pendiente de finalización, ha generado optimismo entre los inversores, ya que podría aliviar algunas de las presiones económicas que enfrentan las marcas de lujo.