La decisión de Kalshi de prohibir a George Santos se deriva de sus acciones previas al discurso del Estado de la Unión en febrero, donde supuestamente ganó más de $17,000 apostando sobre su propia asistencia.
La plataforma lo acusó de hacer declaraciones públicas engañosas para influir en el mercado de contratos de Sí y No, lo que viola sus reglas contra el comercio basado en información no pública. Este incidente sigue a una penalización anterior de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas, que multó a Santos con $35,000 e impuso una prohibición de comercio de tres años.
El historial de controversias de Santos, incluida su expulsión del Congreso y una condena de prisión por fraude, añade a la supervisión en torno a sus acciones.
El caso subraya la importancia del cumplimiento en los mercados de predicción y puede disuadir comportamientos similares de otros participantes, ya que los organismos reguladores son cada vez más vigilantes en la supervisión de tales plataformas.