Durante una conferencia de prensa, Bessent indicó que la economía de Irán podría enfrentar un colapso inminente debido a las sanciones y la presión en curso, estimando que esto podría ocurrir en semanas o meses. Sin embargo, enfatizó que el colapso de la economía no es esencial para lograr un avance en las discusiones con Teherán.
La situación es crítica, ya que destaca el potencial de cambios geopolíticos significativos que podrían afectar los mercados globales, particularmente en sectores que dependen de la estabilidad en el Medio Oriente.