El juez de distrito de EE. UU. Angel Kelley emitió una orden judicial preliminar que requiere a la administración Trump restaurar las exhibiciones de los parques nacionales alteradas bajo una orden ejecutiva destinada a eliminar elementos que la administración consideraba que menospreciaban la historia estadounidense.
La decisión responde a una demanda de organizaciones de conservación e históricas, que argumentaron que las acciones de la administración eran un intento de censurar relatos fácticos de la historia de EE. UU., incluidos temas significativos como la esclavitud y el cambio climático.
El juez criticó el enfoque de la administración como un esfuerzo por presentar una versión limitada de la historia, afirmando que socava las diversas contribuciones y experiencias que son esenciales para la historia de la nación. La orden también requiere que la administración presente actualizaciones semanales sobre el progreso de la restauración.
Esta decisión es vista como una victoria para quienes abogan por una representación veraz en los parques nacionales, con defensores enfatizando que estos sitios deben reflejar narrativas históricas precisas en lugar de una agenda motivada políticamente.