JetBlue Airways anunció planes para cerrar su base de asistentes de vuelo en el Aeropuerto Internacional Liberty de Newark y las bases de operaciones tecnológicas en los aeropuertos de Newark y LaGuardia como parte de una estrategia de reducción de costos. La aerolínea enfatizó que ningún empleado perderá su trabajo, ya que tendrán la opción de transferirse a otras bases.
Esta decisión coincide con la intención de JetBlue de finalizar los vuelos estacionales entre Newark y Los Ángeles, así como Las Vegas, para redirigir recursos hacia el crecimiento en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood.
JetBlue está lista para expandir su servicio de clase ejecutiva Mint con nuevos vuelos diarios desde Fort Lauderdale a San Diego a partir del 19 de noviembre, y también aumentará los vuelos equipados con Mint a San Francisco y Los Ángeles este invierno. La aerolínea ha estado trabajando para eliminar rutas no rentables y reducir costos, siendo su último trimestre rentable hace dos años.
El presidente de JetBlue, Marty St. George, destacó los altos costos operativos en LaGuardia, lo que ha llevado a una reducción significativa de la presencia de la aerolínea allí. El enfoque estratégico en Fort Lauderdale es crítico para JetBlue, especialmente tras el colapso de Spirit Airlines, que anteriormente ocupaba la posición principal en ese mercado.
La aerolínea también está explorando el establecimiento de un salón premium en el aeropuerto de Fort Lauderdale, lo que indica aún más su compromiso de mejorar el servicio en esa región.