El Servicio de Impuestos Internos (IRS) presentó más de 214,000 gravámenes fiscales federales en el año fiscal 2025, marcando un aumento del 9% respecto al año anterior y un incremento del 36% desde 2022. Este aumento se atribuye a un regreso a las prácticas normales de recaudación de impuestos tras una pausa durante la pandemia de Covid-19.
Los gravámenes fiscales, que son reclamaciones legales contra la propiedad de un contribuyente debido a deudas fiscales impagas, pueden afectar gravemente la capacidad de las personas para obtener préstamos y mantener empleo, particularmente en industrias sensibles.
Nina Olson, directora ejecutiva del Centro para los Derechos de los Contribuyentes, destacó los efectos perjudiciales de los gravámenes fiscales, describiéndolos como un 'beso de muerte' para las oportunidades financieras.
La fuerza laboral actual del IRS se ha reducido significativamente, con 74,000 empleados, un 27% menos que el año anterior, lo que genera preocupaciones de que la agencia pueda depender cada vez más de la presentación automatizada de gravámenes sin la supervisión humana adecuada.
Este cambio podría llevar a que más contribuyentes enfrenten gravámenes sin una consideración adecuada de sus circunstancias individuales, especialmente dado que muchos pueden deber impuestos debido a malentendidos en lugar de negligencia.
El IRS no ha confirmado si automatizará aún más los procesos de gravámenes, pero la tendencia sugiere un posible aumento en las acciones de ejecución que podrían tener efectos negativos duraderos en la salud financiera de los contribuyentes.