El ejército de Irán anunció el sábado que el Estrecho de Ormuz estaba cerrado, advirtiendo a los buques que evitaran la zona. Esta declaración se produjo poco después de que se alcanzara un acuerdo provisional entre EE. UU. e Irán para reducir las hostilidades. El ejército iraní citó las operaciones israelíes en Líbano y el incumplimiento de EE. UU. con la tregua como razones para el cierre.
Sin embargo, el Comando Central de EE. UU. confirmó que el estrecho permanecía abierto y que las fuerzas estadounidenses estaban monitoreando activamente la situación.
La amenaza de cierre complica las próximas conversaciones en Suiza destinadas a consolidar el reciente acuerdo, que incluye una cesación de las acciones militares israelíes y la reapertura del estrecho sin peajes durante al menos 60 días. El vicepresidente de EE.
UU., JD Vance, expresó optimismo sobre las negociaciones, señalando un rebote significativo en el tráfico de petroleros, con 16 millones de barriles de petróleo transportados a través del estrecho recientemente, un récord desde que comenzó el conflicto.
Enfatizó la importancia de asegurar el stock de uranio enriquecido de Irán para evitar que el país reanude su programa nuclear, al tiempo que destacó la influencia económica de EE. UU. en las negociaciones.