El martes, Irán lanzó múltiples misiles balísticos dirigidos a fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, aunque todos los misiles fueron interceptados, según el Comando Central de EE. UU. El ataque, que supuestamente tenía como objetivo una base estadounidense en Jordania, sigue a una breve pausa en las hostilidades entre EE. UU. e Irán.
En respuesta al ataque, los futuros del crudo estadounidense subieron más del 4% a $82.5 por barril. Esta escalada se produce en medio de preocupaciones sobre los menguantes arsenales de municiones de defensa aérea del ejército estadounidense, que el presidente Trump ha minimizado.
Además, hubo informes de actividad sospechosa en el Mar Rojo, donde una tripulación de un petrolero reportó una explosión, aunque no está claro si este incidente está relacionado con los rebeldes hutíes.
El estrecho de Bab-el Mandeb, una ruta crucial de exportación de petróleo, podría enfrentar interrupciones si las tensiones aumentan aún más, lo que podría agravar el ya tenso suministro de petróleo debido a los ataques previos de Irán a petroleros en la región.