La ambición de India de aumentar su capacidad de energía renovable enfrenta obstáculos significativos debido a su dependencia de China para soluciones de almacenamiento de baterías. Actualmente, aproximadamente el 80% de las baterías necesarias para el almacenamiento de energía renovable provienen de China, lo que complica el objetivo de India de crear un ecosistema energético autosuficiente.
A pesar de un rápido aumento en la generación de energía renovable, el carbón aún representa casi el 70% del suministro eléctrico de India. La reciente propuesta de la Autoridad Central de Electricidad de exigir almacenamiento de baterías para nuevos proyectos solares y eólicos podría mejorar la fiabilidad energética, pero probablemente profundizará la dependencia de las importaciones chinas.
Los expertos indican que la fabricación de baterías en el país es mínima, representando menos del 1% de la demanda proyectada. Esta dependencia no solo expone a India a posibles vulnerabilidades en la cadena de suministro, sino que también limita su capacidad para hacer una transición completa hacia la energía renovable.
El gobierno de Modi ha enfatizado la importancia de la seguridad energética, sin embargo, la trayectoria actual sugiere que lograr capacidades significativas de fabricación local podría tardar más de una década.
A medida que India busca posicionarse como un centro de fabricación, particularmente para sectores tecnológicos como la IA y los centros de datos, abordar esta dependencia de China será crucial para su estrategia energética a largo plazo y el crecimiento económico.