Los analistas advierten que el conflicto en curso en Oriente Medio, particularmente entre EE. UU. e Irán, está contribuyendo a los elevados precios del petróleo, lo que a su vez se espera que eleve la inflación global en aproximadamente 0.8 puntos porcentuales, según BlackRock.
Esta presión inflacionaria probablemente se sentirá de manera más aguda en Europa y partes de Asia, donde las importaciones de energía son una parte significativa de la economía. OCBC hizo eco de estas preocupaciones, señalando que los datos estables del mercado laboral podrían llevar a la Reserva Federal a centrarse en los riesgos inflacionarios derivados de posibles choques energéticos.
Yung-Yu Ma, estratega jefe de inversiones en PNC Asset Management, expresó escepticismo sobre la sostenibilidad del aumento de los márgenes de beneficio para las pequeñas y medianas empresas estadounidenses ante el aumento de los precios del petróleo y las persistentes presiones inflacionarias.
Enfatizó que la postura agresiva de la Reserva Federal probablemente continuará hasta que haya un alivio notable en los mercados de energía e inflación, sugiriendo que los inversores deberían considerar diversificar sus carteras para mitigar los riesgos asociados con estos desarrollos.