La cifra de crecimiento económico de India del 7.8% para el trimestre de junio ha sido objeto de críticas después de que Subhash Chandra Garg, un exsecretario de finanzas, afirmara que el PIB del año anterior fue reducido artificialmente en 6 billones de rupias (63.5 mil millones de dólares) para hacer que el rendimiento del trimestre actual pareciera más fuerte.
Esta afirmación genera preocupaciones sobre la integridad de los datos económicos de India, especialmente mientras economías importantes como EE. UU., China y Japón experimentan un crecimiento más lento.
El principal asesor económico de India, V Anantha Nageshwaran, defendió las cifras del PIB, atribuyendo los cambios a un nuevo año base y a una metodología revisada, sugiriendo que algunos datos pueden ser ajustados al alza o a la baja.
Sin embargo, Garg y opositores políticos argumentan que el gobierno no ha explicado adecuadamente las discrepancias, con el partido Congreso Nacional Indio afirmando que las revisiones del PIB en los últimos cuatro años suman 43 lakh crore (455 mil millones de dólares).
El Fondo Monetario Internacional expresó previamente preocupaciones sobre la precisión de los datos económicos de India, asignándole una baja calificación. Los expertos están divididos; mientras algunos creen que las afirmaciones de Garg son técnicamente defectuosas, otros reconocen posibles errores de estimación en datos anteriores.
A pesar de la controversia, analistas de Standard Chartered Bank y otras firmas sugieren que las cifras de crecimiento reflejan una actividad económica real, impulsada por un aumento en las inversiones y exportaciones, aunque advierten que la sostenibilidad sigue siendo una preocupación en medio de los desafíos económicos globales.