SpaceX de Elon Musk salió a bolsa en Nasdaq con una valoración de alrededor de 2 billones de dólares, convirtiéndose en la sexta empresa más valiosa de EE. UU. La OPI recaudó un récord de 75 mil millones de dólares, superando significativamente el récord anterior de Alibaba de 2014.
Musk, quien inicialmente dudaba de las posibilidades de éxito de la empresa, ahora controla más del 82% del poder de voto de SpaceX. A pesar de una pérdida de 4.9 mil millones de dólares el año pasado y un múltiplo de ingresos de 112 veces, la OPI ha generado optimismo en Wall Street para futuras ofertas, particularmente de empresas de IA como OpenAI y Anthropic.
Sin embargo, los analistas expresan escepticismo respecto a la alta valoración de SpaceX, enfatizando su dependencia del éxito del cohete Starship y la rentabilidad de su servicio Starlink.
La firma de investigación financiera CFRA emitió una calificación de venta con un precio objetivo de 115 dólares, citando preocupaciones sobre la estrategia a largo plazo de la empresa y la viabilidad de sus ambiciosas proyecciones de mercado.
La OPI también ha encendido discusiones sobre la disparidad de riqueza, con figuras políticas como el senador Bernie Sanders y el gobernador de California Gavin Newsom comentando sobre la nueva riqueza de Musk en medio del aumento de los costos para los consumidores.