En un discurso reciente en la Fundación de la Biblioteca John F. Kennedy, Jerome Powell expresó su preocupación por los desafíos políticos que enfrenta la Reserva Federal, particularmente por parte de la administración Trump.
Señaló los intentos de influir en los funcionarios de la Fed, incluyendo llamados a su renuncia y una investigación criminal sobre su mandato, lo que él cree que podría sentar un precedente peligroso para futuras administraciones.
Powell enfatizó que si las motivaciones políticas dictan la destitución de los funcionarios de la Fed, se erosionaría la confianza pública en la capacidad del banco central para tomar decisiones imparciales en beneficio del público estadounidense.
Destacó la importancia de mantener la integridad de las instituciones democráticas, que pueden ser fácilmente comprometidas a pesar de requerir un esfuerzo significativo para establecerse. Los comentarios de Powell se producen mientras hace la transición de su papel como presidente de la Fed para continuar sirviendo como gobernador de la Fed, con Kevin Warsh asumiendo la presidencia el 22 de mayo.