En su testimonio ante un comité de la Cámara, Leon Black declaró que fue engañado por Jeffrey Epstein, quien afirmó falsamente que los honorarios que Black pagó por servicios de asesoría financiera eran deducibles de impuestos. Black enfatizó que no tuvo ninguna participación en las actividades criminales de Epstein, afirmando que fue engañado por la doble personalidad de Epstein.
Hizo referencia al informe Dechert, que concluyó que pagó a Epstein 158 millones de dólares por servicios legítimos de planificación fiscal y patrimonial, lo que resultó en ahorros significativos para su oficina familiar.
Black expresó su pesar por haber sido engañado y reconoció la naturaleza horrible de las acciones de Epstein, afirmando: 'Me siento terrible por las víctimas de Epstein.' Este testimonio es parte de una investigación más amplia sobre las conexiones de Epstein con figuras influyentes y subraya los riesgos reputacionales potenciales para aquellos asociados con él, incluidos Black y Apollo Global Management.