El indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), reportó una tasa de inflación subyacente del 3.4% anual, el nivel más alto desde octubre de 2023, tras un aumento mensual del 0.3%. El índice PCE general mostró una tasa anual del 4.1%, la más alta desde abril de 2023, con un aumento mensual del 0.4%.
Estas cifras están alineadas con las estimaciones de Dow Jones, pero la lectura subyacente es particularmente significativa ya que se considera un mejor indicador de las tendencias inflacionarias a largo plazo.
El aumento en la inflación se atribuye en gran medida al aumento de los precios de la energía vinculados al conflicto en curso en Irán, que también ha afectado a otros sectores de la economía. A pesar de las presiones inflacionarias, el gasto del consumidor aumentó un 0.7% en el mes, superando las expectativas, mientras que los ingresos personales también crecieron un 0.7%.
La tasa de ahorro personal aumentó al 3%. Tras el informe, los futuros del mercado de valores se mantuvieron positivos y los rendimientos del Tesoro disminuyeron, aunque los operadores ajustaron ligeramente sus expectativas para un aumento de tasas en septiembre.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, enfatizó el compromiso de lograr la estabilidad de precios, especialmente después de la reciente postura firme de la Fed sobre la inflación.
El contexto económico sigue siendo sólido, con un crecimiento del PIB revisado al alza del 2.1% para el primer trimestre y las solicitudes iniciales de desempleo cayendo a 215,000, lo que indica una economía resistente a pesar de las crecientes preocupaciones inflacionarias.