Recientemente, EE. UU. e Irán han participado en una nueva ronda de ataques militares, con el Comando Central de EE. UU. apuntando a activos iraníes e Irán retaliando contra posiciones estadounidenses. Esta escalada ha llevado a un aumento brusco en los precios del petróleo, con los futuros del crudo Brent subiendo a $94.52 por barril y los futuros del WTI de EE.
UU. alcanzando niveles no vistos desde julio. Las tensiones aumentadas en el Medio Oriente han llevado a los inversores a reevaluar su perspectiva, particularmente en relación con la inflación y las tasas de interés.
El gobernador de la Reserva Federal, Michael Barr, indicó su apoyo a un aumento de tasas si la inflación no muestra signos de moderación, alineándose con los sentimientos expresados por el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Como resultado, los mercados ahora anticipan un posible aumento de un cuarto de punto en las tasas este mes, con la tasa de referencia actual en 3.50%-3.75%.
Wall Street ha reaccionado negativamente, con el S&P 500 cayendo un 0.71% y el Nasdaq Composite disminuyendo más de un 1%, marcando una tercera sesión negativa consecutiva. Los mercados de bonos también se han visto afectados, con los rendimientos del Tesoro de EE. UU. alcanzando un máximo de 20 meses, reflejando preocupaciones sobre la reactivación de la inflación.
Además, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, comentó sobre la posibilidad de que Japón intervenga en apoyo del yen, mientras que los precios al consumidor en Europa aumentaron a 3.3% en agosto, reforzando las expectativas de un aumento de tasas por parte del Banco Central Europeo.
El panorama geopolítico se complica aún más por el apoyo del presidente ruso Vladimir Putin a Irán, ya que los líderes de Rusia, China e India condenaron las acciones militares de EE. UU. durante una reciente cumbre. En medio de estos desarrollos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, criticó el enfoque de la administración de EE.
UU. en las negociaciones comerciales, enfatizando la necesidad de discusiones serias. En el sector tecnológico, los precios de los tokens de inteligencia artificial han caído a medida que aumenta la competencia, y Anthropic está revisando sus políticas de retención de datos tras los comentarios de los clientes.
En general, la combinación de tensiones geopolíticas, preocupaciones sobre la inflación y reacciones del mercado sugiere un período de alta volatilidad para los inversores.