El lunes, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, criticó a los líderes de IA de EE. UU., incluidos Dario Amodei de Anthropic y Sam Altman de OpenAI, por sugerir una desaceleración en el desarrollo de la IA debido a posibles riesgos. Guo describió sus preocupaciones como 'alarmismo' que podría interrumpir la gobernanza global de la IA.
Al mismo tiempo, el Ministro de Seguridad del Estado de China, Chen Yixin, abogó por acelerar el establecimiento de un sistema de prevención de riesgos de seguridad de IA, enmarcando la IA como un campo de batalla crítico en la competencia tecnológica global.
Tras estos desarrollos, las acciones relacionadas con la IA, particularmente SoftBank, que invierte fuertemente en OpenAI, experimentaron una caída significativa, con acciones bajando un 10%.
Amodei advirtió que desacelerar el desarrollo de la IA podría permitir que regímenes autoritarios, particularmente el Partido Comunista Chino, obtengan una ventaja, planteando riesgos para la seguridad nacional. El presidente de EE. UU., Donald Trump, reiteró este sentimiento, enfatizando la importancia de mantener una ventaja estratégica en IA sobre China.
Mientras tanto, el presidente Xi Jinping indicó el compromiso de China de liderar la colaboración en IA entre las naciones en desarrollo, sugiriendo que los modelos de IA chinos están siendo adoptados cada vez más por empresas occidentales a medida que mejoran sus capacidades.