La visita de Xi Jinping a Corea del Norte, su primera en casi siete años, se desarrolla en un contexto de creciente cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia. Los analistas señalan que Corea del Norte ha ganado influencia desde la última visita de Xi en 2019, especialmente debido a sus avances en capacidades nucleares y mejoras económicas.
Durante la cumbre de dos días, se espera que Xi discuta el fortalecimiento de la cooperación bilateral, incluidos los lazos militares, mientras que Corea del Norte podría buscar concesiones económicas y el reconocimiento de su estatus nuclear.
La visita es significativa para China, ya que busca contrarrestar la influencia rusa sobre Corea del Norte y alinear la postura de Pyongyang en temas como Taiwán y la postura defensiva de Japón.
Además, hay indicios de que Xi podría llevar mensajes del presidente estadounidense Donald Trump sobre posibles conversaciones diplomáticas, aunque Corea del Norte insiste en la eliminación de las condiciones previas para la desnuclearización.
La visita subraya la importancia que Pekín otorga a mantener su relación con Corea del Norte, especialmente a la luz de los recientes desarrollos en la región.