La junta de BP anunció el despido inmediato del presidente Albert Manifold, citando 'serias preocupaciones' respecto a los estándares de gobernanza y supervisión, aunque no se proporcionaron detalles específicos. Esta decisión llevó a una fuerte caída en el precio de las acciones de BP, que disminuyó hasta un 9% antes de estabilizarse en una disminución del 5.8%.
Ian Tyler ha sido nombrado presidente interino mientras se inicia la búsqueda de un reemplazo permanente. La destitución de Manifold sigue a la falta de un fuerte apoyo en la reciente reunión anual de accionistas de BP, donde recibió solo el 81.8% de los votos de los accionistas, una caída significativa en comparación con los niveles de apoyo típicos.
Este cambio de liderazgo ocurre mientras BP vuelve a centrarse en el petróleo y el gas, alejándose de las energías renovables, y mientras Meg O'Neill asume el cargo de CEO. La situación plantea preocupaciones sobre la gobernanza de BP y podría afectar la confianza de los inversores mientras la empresa navega por esta transición.