Durante una reunión en la cumbre de líderes financieros del G20, el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, informó al Ministro de Finanzas Ruso, Anton Siluanov, que no se consideraría ningún alivio de sanciones ni nuevos acuerdos mientras persista la guerra en Ucrania.
Esta reunión marcó la primera asistencia en persona de Siluanov a la cumbre desde la invasión de Ucrania en 2022, lo que generó críticas de líderes europeos que planean intensificar las sanciones contra Rusia. Bessent enfatizó que las discusiones sobre intereses mutuos no podrían avanzar hasta que se resuelva el conflicto, reflejando una clara división entre los enfoques de EE.
UU. y Europa hacia Rusia. La reunión también abordó el plan de paz del presidente Donald Trump para Ucrania y el potencial crecimiento económico, aunque el ministerio de finanzas ruso enmarcó las conversaciones como centradas en la cooperación financiera dentro del contexto del G20.
La presencia de Siluanov en la cumbre fue controvertida, lo que llevó a una situación en la que funcionarios europeos se negaron a incluirlo en la foto tradicional del G20, subrayando la continua aislamiento de Rusia en foros internacionales.