Apple ha iniciado pruebas de chips DRAM de ChangXin Memory Technologies (CXMT) para dispositivos destinados al mercado chino, mientras también aboga por que el gobierno de EE. UU. permita un uso más amplio de los productos de CXMT. Este movimiento se produce en un momento en que las relaciones entre EE. UU. y China están tensas, particularmente en lo que respecta a la tecnología.
CXMT se está volviendo cada vez más importante para las ambiciones de China de contar con una cadena de suministro de IA autosuficiente y se espera que recaude al menos 29.5 mil millones de yuanes (4.3 mil millones de dólares) en una próxima oferta pública inicial.
La compañía, actualmente el cuarto mayor productor de DRAM del mundo, proyecta aumentar su participación de mercado del aproximadamente 11% del año pasado al 15% para 2028, impulsada por nuevas instalaciones de producción en importantes ciudades chinas.
Sin embargo, a pesar de su expansión de capacidad, no se espera que CXMT interrumpa inmediatamente el mercado con chips de bajo costo debido a la producción previamente comprometida.
Los analistas expresan su preocupación de que las expansiones respaldadas por el estado en sectores como el DRAM podrían llevar a caídas de precios y a una mayor competencia para las empresas extranjeras, recordando tendencias observadas en paneles solares y vehículos eléctricos. EE.
UU. se ha abstenido de añadir a CXMT a su lista negra comercial, lo que indica un enfoque cauteloso para evitar escalar las tensiones con China. Esta situación subraya las complejidades de las cadenas de suministro globales y las posibles implicaciones para empresas como Apple mientras navegan por estos desafíos geopolíticos.