Hace cinco años, los capitalistas de riesgo invirtieron fuertemente en startups estadounidenses, lo que llevó a valoraciones infladas impulsadas por tasas de interés bajas y la demanda pandémica. Sin embargo, la introducción de ChatGPT ha cambiado drásticamente el panorama, con muchas startups ahora luchando por mantener su valor. Según PitchBook, casi la mitad de los 857 unicornios de EE.
UU. no han recaudado nueva financiación en los últimos tres años, resultando en una caída promedio de valoración del 68% para aquellos financiados por última vez en 2021 y del 52% para los de 2022. Unicornios caídos notables incluyen a Glossier, Brooklinen y AG1, que se construyeron sobre la premisa de altos márgenes en un modelo directo al consumidor.
El cambio hacia la IA ha redirigido la inversión hacia empresas centradas en IA, dejando a muchas startups más antiguas incapaces de competir.
Expertos de la industria, incluidos Samir Kaul de Khosla Ventures y David Zhu, un exejecutivo de DoorDash, enfatizan que las empresas construidas antes del auge de la IA están cargadas de tecnologías obsoletas y modelos de personal, lo que dificulta su adaptación.
Como resultado, muchas de estas empresas enfrentan un futuro sombrío, con adquisiciones a valoraciones significativamente reducidas convirtiéndose en la estrategia de salida probable.
El sentimiento general del mercado indica un enfoque cauteloso por parte de los inversores, que ahora están más inclinados a apoyar nuevas empresas a valoraciones más bajas en lugar de invertir en firmas más antiguas en dificultades.