AMD reportó un aumento del 50% en los ingresos, alcanzando los $11.54 mil millones para el segundo trimestre, superando las expectativas de los analistas de $11.28 mil millones. Este crecimiento fue impulsado en gran medida por un aumento del 107% en las ventas de centros de datos, que ascendieron a $6.7 mil millones, atribuido a las sólidas ventas de CPUs y GPUs.
Sin embargo, a pesar de estas cifras positivas, las ganancias de la compañía no cumplieron con las previsiones más optimistas, lo que llevó a una caída en el precio de las acciones. Los analistas de Deutsche Bank señalaron que, aunque el rendimiento de AMD fue ligeramente superior al consenso, no alcanzó las expectativas más altas, lo que contribuyó a la inquietud de los inversores.
La CEO Lisa Su enfatizó la significativa demanda de computación impulsada por la IA, posicionando a AMD bien para el crecimiento futuro. La compañía había elevado previamente su pronóstico para el valor de la industria de semiconductores a $2 billones para 2028, con $1.4 billones esperados de aceleradores de IA, un aumento sustancial respecto a una estimación anterior de $500 mil millones.
A pesar de un aumento del 132% en el precio de las acciones hasta la fecha, el sentimiento de los inversores sigue siendo cauteloso, particularmente hacia las acciones relacionadas con la IA.