Las acciones de Alphabet experimentaron un aumento del 4% el lunes tras su incorporación oficial al Promedio Industrial Dow Jones, reemplazando a Verizon. Sin embargo, a pesar de esta ganancia, la compañía se encamina hacia su peor mes desde febrero del año pasado, con seis de las últimas siete semanas mostrando caídas.
Esta situación contrasta marcadamente con mayo, cuando Alphabet superó brevemente a Nvidia para convertirse en la empresa más valiosa del mundo por capitalización de mercado. La inclusión en el Dow es en gran medida simbólica, ya que Alphabet ya forma parte del S&P 500 y Nasdaq 100, lo que limita el potencial de compra forzada por parte de fondos indexados.
Las tendencias históricas indican que las recientes adiciones al Dow, como Nvidia, Salesforce y Apple, han tenido dificultades después de su inclusión.
Los inversores están cada vez más preocupados por las inversiones en IA de Alphabet, especialmente a medida que la competencia de modelos chinos de menor costo se intensifica y investigadores clave de Google DeepMind han dejado la empresa para unirse a competidores como Anthropic y OpenAI.
Informes sugieren que Alphabet enfrenta problemas de capacidad de computación, incapaz de satisfacer las demandas de clientes empresariales como Meta, y está buscando asistencia de empresas de infraestructura como SpaceX. Esto también tiene implicaciones para sus esfuerzos de reclutamiento, ya que exempleados citan el acceso limitado a la computación como una razón para su salida.
Financiera y económicamente, la situación de Alphabet parece tensa; sus reservas de efectivo están disminuyendo, no ha realizado recompras en el primer trimestre por primera vez en casi una década, y ha recaudado más de $140 mil millones en deuda y capital para apoyar sus gastos de capital en IA.
En general, aunque el aumento de las acciones en su debut en el Dow es una señal positiva, los desafíos subyacentes podrían representar riesgos significativos para los inversores en el futuro.