Un cohete de SpaceX, que lanzó dos módulos lunares en enero de 2025, está en curso de colisión con la luna, y se espera que impacte a aproximadamente 5,400 mph (8,700 kph) cerca del Cráter Einstein. Este choque no intencionado creará un cráter de aproximadamente 90 pies de ancho y 16 pies de profundidad, enviando escombros al espacio que podrían ser observados durante varios minutos.
Aunque este incidente no es una gran preocupación, enfatiza el creciente problema de los desechos espaciales a medida que más objetos entran en órbita. Expertos como Bill Gray y Benjamin Fernando señalan que el choque podría haberse evitado con una mejor gestión de la trayectoria.
El impacto inminente será monitoreado por el Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA y el orbiter lunar Danuri de Corea del Sur, que capturará imágenes del sitio antes y después. A medida que EE.
UU. y China se preparan para futuras misiones lunares, la necesidad de una gestión efectiva de los desechos se vuelve crítica para garantizar operaciones seguras tanto para astronautas como para misiones robóticas.