El jueves, los futuros de acciones aumentaron incluso cuando los precios del petróleo crudo Brent superaron los 97 dólares por barril por primera vez desde finales de julio, y los futuros del West Texas Intermediate subieron más del 1% por encima de los 92 dólares.
Este comportamiento inusual del mercado coincidió con una disminución en los rendimientos del Tesoro, con el rendimiento del bono a 10 años cayendo 6 puntos básicos a alrededor del 4.74%, por debajo de un máximo reciente de más del 4.81%.
El cambio puede atribuirse a los comentarios del gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, quien indicó su apoyo para mantener la tasa de fondos federales actual de 3.5%-3.75%, citando signos de desinflación.
Esto llevó a una disminución en las expectativas de un aumento inminente de tasas, con la probabilidad de un incremento en la próxima reunión de la Fed cayendo al 52.6% desde el 63%. Además, un importante repunte en el yen japonés, que subió casi un 2% frente al dólar, contribuyó al sentimiento positivo del mercado.
Los analistas sugieren que un yen más fuerte podría aliviar algunas presiones macroeconómicas sobre las acciones, particularmente dado que Japón posee aproximadamente 1.1 billones de dólares en bonos del Tesoro de EE. UU. Sin embargo, algunos expertos advierten que este repunte del yen podría ser temporal, a la espera de más desarrollos de la próxima reunión del Banco de Japón.