Las acciones de Wistron Corporation se dispararon un 9.7% tras la presentación de su primera instalación en EE. UU. en Fort Worth, Texas, que representa una inversión de 700 millones de dólares y abarca 324,000 pies cuadrados.
Esta instalación está produciendo el superchip GB300 Grace Blackwell Ultra de Nvidia y se espera que se expanda para fabricar el superchip Vera Rubin, esencial para los futuros avances en computación de IA. El presidente de Wistron, Simon Lin, enfatizó la importancia de este sitio en el establecimiento de infraestructura de IA en EE. UU.
Este movimiento se alinea con una tendencia más amplia de las empresas tecnológicas taiwanesas que aumentan su presencia en el mercado estadounidense, como se ha visto con la reciente inversión de TSMC en Arizona.
Se espera que la planta de Fort Worth mejore las capacidades de producción nacional para los servidores de IA de Nvidia, que son fundamentales para desarrollar fábricas de IA energéticamente eficientes. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, destacó la demanda sin precedentes de fábricas de IA, subrayando la necesidad de producción localizada.
La inversión de Wistron se considera un paso crucial en la evolución de la infraestructura de IA, con el potencial de contribuir significativamente a la economía de EE. UU., que se proyecta alcanzará los 485 mil millones de dólares para 2026 a través de asociaciones con varios fabricantes, incluidos Wistron, TSMC y Foxconn.