El presidente Trump ha anunciado que es probable que el ejército de EE. UU. apunte a Pickaxe Mountain, una instalación nuclear subterránea en Irán, que describió como un sitio clave. Esta declaración se produce en medio de los continuos ataques aéreos de EE. UU. contra objetivos militares iraníes, marcando la undécima noche consecutiva de tales operaciones. El Comando Central de EE.
UU. tiene como objetivo interrumpir las capacidades militares de Irán, particularmente su influencia sobre el transporte comercial en el estratégicamente vital Estrecho de Ormuz. Esta escalada sigue a un acuerdo de alto el fuego temporal alcanzado el 17 de junio, que tenía como objetivo detener las operaciones militares y negociar una resolución más permanente respecto al programa nuclear de Irán.
Sin embargo, el acuerdo no abordó la gestión del Estrecho de Ormuz, dejando espacio para un mayor conflicto. Los comentarios de Trump han provocado respuestas contundentes de funcionarios militares iraníes, quienes advirtieron que cualquier ataque llevaría a una represalia significativa contra los intereses y aliados de EE. UU. en la región.
La instalación, ubicada cerca de la planta de enriquecimiento de Natanz en Irán, fue construida para reemplazar una planta de centrifugadoras previamente destruida, lo que indica su importancia para las ambiciones nucleares de Irán.
La situación sigue siendo tensa, y cualquier acción militar podría tener consecuencias de gran alcance tanto para la seguridad regional como para las cadenas de suministro de petróleo a nivel global.