El jueves, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy anunció que las fuerzas armadas de Ucrania lograron atacar la refinería Bashneft-Novoil en Bashkortostán y la refinería Slavneft-Yanos en la región de Yaroslavl, ambas instalaciones significativas en la producción de petróleo de Rusia.
La refinería Slavneft-Yanos, una de las más grandes de Rusia, produce aproximadamente 15 millones de toneladas de petróleo crudo anualmente y emplea a más de 3,500 personas.
Este ataque es parte de la estrategia más amplia de Ucrania para atacar la infraestructura energética de Rusia, que Zelenskyy afirma es crucial para limitar los ingresos petroleros de Rusia utilizados para financiar sus acciones militares contra Ucrania.
El gobernador de la región de Yaroslavl informó que el área experimentó su mayor ataque con drones, con defensas aéreas destruyendo 93 drones, aunque no hubo fatalities, solo heridos. Este incidente subraya la escalada continua en las acciones militares, con Ucrania también aumentando su enfoque en la economía de consumo de Rusia al atacar a empresas como Wildberries.
Mientras tanto, las fuerzas rusas han intensificado los ataques con misiles en ciudades ucranianas, probablemente en respuesta a las capacidades de drones de Ucrania. Esta situación podría tener implicaciones significativas para el sector energético y el panorama económico más amplio en ambos países a medida que el conflicto continúa.