El gobierno de EE. UU. se está preparando para enviar una carta a aproximadamente 35 países, enfatizando la necesidad de que se alineen con la iniciativa Pax Silica liderada por EE. UU. o con la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial de China.
Esta iniciativa, lanzada el año pasado, tiene como objetivo asegurar las cadenas de suministro para modelos de IA, semiconductores y minerales críticos en medio de la creciente competencia con China. Notablemente, Kazajistán se ha unido a ambas iniciativas, lo que ha generado preocupaciones en Washington.
La carta subraya que la participación en ambos marcos es incompatible, instando a las naciones a comprometerse con la Declaración Pax Silica, que promueve proyectos conjuntos y reduce la dependencia de adversarios. Busca limitar el acceso de China a recursos críticos para el desarrollo de IA, a medida que la carrera por la supremacía tecnológica se intensifica.
La situación refleja tensiones geopolíticas más amplias, con los rápidos avances de China en tecnología de IA que llevan a EE. UU. a reforzar sus alianzas y asociaciones estratégicas en el sector.