El 4 de septiembre de 2026, el Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció sanciones contra Golden Global Bank, el 35º banco más grande de Turquía, y sus subsidiarias por su papel en facilitar transacciones por decenas de millones de dólares para la Fuerza Quds, una rama del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, enfatizó el compromiso de EE.
UU. de apuntar a las instituciones financieras que apoyan a Irán, afirmando que la efectividad de estas sanciones depende de la respuesta de la comunidad internacional a las acciones de Irán. Las sanciones son parte de la 'Operación Marginado Económico', que tiene como objetivo aislar a Irán económicamente, aunque EE.
UU. aún no ha tomado medidas significativas contra China, el mayor socio comercial de Irán. Las sanciones contra Golden Global Bank son notables ya que reflejan la estrategia de EE. UU. de cortar el acceso de Irán a los sistemas bancarios internacionales, lo cual es crucial para su capacidad de mover fondos a nivel global.
La Unión Europea ha expresado su apoyo a esta iniciativa de sanciones, indicando un esfuerzo internacional más amplio para abordar las redes financieras de Irán. Las implicaciones de estas sanciones podrían extenderse más allá del banco objetivo, afectando potencialmente al sector financiero de Turquía y sus relaciones con Irán, así como influyendo en la dinámica de las relaciones entre EE.
UU. y China antes de una próxima reunión entre el presidente Trump y el presidente chino Xi Jinping.