El martes, el capitán de la Marina de EE. UU. Tim Hawkins confirmó que un dron submarino operado por fuerzas estadounidenses tuvo un mal funcionamiento y fue capturado por Irán en el estrecho de Ormuz. Enfatizó que el dron era un modelo antiguo, valorado en 2.5 millones de dólares, y no contenía ningún equipo clasificado ni datos sensibles.
Esta declaración se produjo después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán afirmara haber capturado un submarino no tripulado sofisticado, mostrando la embarcación en informes de medios. El incidente ocurre en medio de tensiones aumentadas en el Golfo Pérsico, tras recientes acciones militares donde EE.
UU. atacó a transportistas de petróleo iraníes en respuesta a ataques con misiles a buques de guerra de la Marina. EE. UU. sostiene que sus operaciones en la región continúan a pesar de estas provocaciones, indicando una situación geopolítica compleja y en curso que podría afectar las percepciones del mercado sobre la estabilidad en el área.