Irán ha lanzado ataques contra bases militares de EE. UU. en varios estados del Golfo, incluidos Kuwait, Baréin, Jordania, Omán y Catar, en respuesta a los renovados ataques aéreos de EE. UU.
Esta escalada se produce después de que un acuerdo de paz destinado a reabrir el estratégicamente crucial estrecho de Ormuz, que maneja aproximadamente el 20% del tráfico mundial de petróleo, se pusiera en duda. El Comando Central de EE.
UU. informó sobre ataques exitosos a las capacidades militares iraníes, incluidos sistemas de defensa aérea y sitios de misiles, utilizando una variedad de activos militares. A medida que aumentan las tensiones, los precios del petróleo se dispararon aproximadamente un 4%, con futuros del crudo Brent alcanzando los $79.02 por barril y el West Texas Intermediate en $74.27.
Funcionarios iraníes, incluido el presidente del parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf, han enfatizado una postura dura contra las supuestas violaciones de acuerdos por parte de EE. UU., mientras que el presidente de EE. UU., Donald Trump, indicó que el alto el fuego del acuerdo de paz anterior ha sido abandonado.
La situación sigue siendo fluida, con informes contradictorios sobre el estado del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, lo que aumenta la incertidumbre del mercado y las posibles interrupciones en el suministro de petróleo.