El presidente Donald Trump se reunirá con refinadores y distribuidores de combustible estadounidenses para explorar estrategias para aumentar la capacidad de refinación nacional y reducir los precios de la gasolina.
Esta reunión, que incluye a funcionarios clave como el secretario del Interior Doug Burgum y el secretario de Energía Chris Wright, refleja la urgencia de la administración para abordar las preocupaciones de los consumidores sobre el aumento de los costos de combustible, especialmente dado que casi la mitad de los estadounidenses citan el costo de vida como su principal tema de votación.
Una reciente encuesta de Reuters/Ipsos indica que el 70% de los estadounidenses desaprueban la gestión de Trump sobre este tema. La Casa Blanca se está enfocando en acciones inmediatas para mejorar la capacidad de refinación, especialmente con el aumento anticipado de las importaciones de petróleo crudo venezolano. Trump anunció recientemente un acuerdo que otorga a EE.
UU. el control mayoritario sobre importantes reservas de petróleo venezolano, que forma parte de una estrategia más amplia para mitigar las interrupciones en el suministro causadas por tensiones geopolíticas, como el conflicto en Irán.
La reunión también evaluará si las reducciones de costos se están trasladando efectivamente a los consumidores y discutirá medidas adicionales para aliviar los precios en las bombas.