El presidente Donald Trump declaró que EE. UU. no está intentando coaccionar a Irán para que entre en negociaciones, a pesar de las recientes acciones militares dirigidas a los sistemas de defensa aérea y comunicación iraníes. Estos ataques fueron una respuesta a los supuestos ataques de Irán contra el comercio marítimo y el personal de EE. UU. en el estrecho de Ormuz. Tras las acciones de EE.
UU., Irán respondió lanzando misiles contra el aliado de EE. UU., Jordania, aunque la mayoría fueron interceptados sin causar bajas. Esta escalada ha llevado a un aumento en los precios del petróleo, con el crudo Brent aumentando un 4.5% a $94.52 por barril y los futuros del West Texas Intermediate de EE.
UU. subiendo aproximadamente un 5% a $90.03 por barril, marcando los niveles más altos desde finales de julio. La situación sigue siendo volátil, con Trump advirtiendo sobre más acciones militares si Irán responde, indicando que los inversores deben estar atentos a posibles interrupciones en el suministro de petróleo y a las implicaciones geopolíticas más amplias.