La cumbre de BRICS en Nueva Delhi reúne a líderes clave de importantes economías emergentes en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, particularmente en relación con EE. UU. y sus políticas comerciales.
La reunión es significativa ya que podría fomentar una mayor colaboración entre las naciones de BRICS, que incluyen a India, Rusia y China, en áreas como el comercio y la energía, especialmente a la luz de las sanciones y aranceles de EE. UU.
Analistas como Chietigj Bajpaee de Chatham House sugieren que la cumbre podría avanzar en la estabilización continua de las relaciones entre India y China, que se han visto tensadas desde los enfrentamientos fronterizos en 2020. Mientras tanto, la dependencia de Rusia de asociaciones con países como India y China ha crecido debido a las sanciones occidentales por sus acciones en Ucrania.
La cumbre también pondrá a prueba la cohesión de BRICS, que se ha expandido para incluir miembros diversos con intereses variados, complicando la construcción de consensos. Mientras algunos miembros presionan por un cambio en la dependencia del dólar, el grupo sigue centrado en el desarrollo y la reforma de las instituciones globales en lugar de formar un bloque anti-EE. UU.
Los resultados de esta cumbre podrían influir en las futuras estrategias económicas de estas naciones y sus relaciones con EE. UU. y entre sí.